El papa Francisco lo ha definido como “el corazón orante e la Iglesia”: Es el mundo, valioso, aunque poco visible, de la vida contemplativa. Recientemente ha recibido una especial atención por parte de la Iglesia: Primero a través de la Constitución Apostólica “Vultum Dei Quaerere” y más tarde con el decreto “Cor Orans”, que la aplica y contiene normas específicas sobre la vida y la organización de los monasterios. El 8 de mayo en Jerusalén, en la Custodia de Tierra […]