“Dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre” (Lc 2,7) Hace ocho siglos san Francisco tuvo la gracia de venir como peregrino a Tierra Santa. Fue en esa ocasión que se encontró con el sultán de Egipto desarmado y le anunció el Evangelio. Gracias a ese encuentro pudo, probablemente, visitar este lugar especial, el pesebre de Belén, donde la Virgen María recostó con amor y cuidado a su Hijo Jesús tras […]