Pascua ortodoxa: felicitaciones de la Custodia a las Iglesias Orientales

Tras los encuentros del mes pasado en el convento de la Custodia de Tierra Santa, con motivo de la Pascua según el calendario latino, el 4 y 5 de mayo los frailes franciscanos se reunieron de nuevo con los jefes de las Iglesias Ortodoxas de Jerusalén, visitándoles en sus respectivas sedes episcopales. Los frailes de la Custodia han querido así corresponder a las felicitaciones recibidas y extenderlas también a sus hermanos de las Iglesias orientales, que celebraron la alegría pascual el domingo 2 de mayo, según el calendario juliano.

El Custodio de Tierra Santa, fray Francesco Patton, junto con el vicario custodial Fray Dobromir Jasztal y una delegación de frailes franciscanos, se dirigieron al Patriarcado greco-ortodoxo de Jerusalén la mañana del 4 de mayo. Fray Patton, en su discurso de felicitación, recordó la importancia de la ceremonia del Fuego Santo, rito fundamental de la Semana Santa ortodoxa con el que se anuncia simbólicamente la Pascua gracias a la llama del fuego de Jesús resucitado. “Qué el fuego de la reconciliación y de la resurrección se extienda especialmente en estos tiempos difíciles – dijo fray Patton –. Cuando existe cooperación entre nosotros, mostramos a todos que somos Un Solo Cuerpo y que podemos ser testigos de reconciliación y de paz “.

En este sentido, según el Custodio, un ejemplo de unidad es la comunidad cristiana del Santo Sepulcro, formada por representantes de la comunidad católica, greco-ortodoxa y armenia. También el patriarca Teófilo III habló de la comunidad del Santo Sepulcro y de lo fundamental que es el Status Quo para mantener la autonomía de la vida en la basílica.  Precisamente el Santo Sepulcro da testimonio del carácter especial de Jerusalén y su promesa de ser hogar de todos los pueblos.  “Te estamos agradecidos, querido fray Francesco, por tu liderazgo en el mantenimiento de las buenas relaciones y la armonía entre nosotros“, dijo para concluir el patriarca greco-ortodoxo al Custodio de Tierra Santa.

En la visita posterior al Patriarcado etíope ortodoxo en la Ciudad Vieja de Jerusalén, fray Francesco Patton habló de la fiesta de Pascua como fuente de fe y esperanza. Tras unas palabras de agradecimiento por la visita, el arzobispo del Patriarcado etíope ortodoxo Aba Embakob subrayó la importancia de la resurrección de Jesús, nuestro liberador, nuestra roca: “Nuestra paz viene de Cristo resucitado y es Dios quien nos ayuda a reunirnos hoy aquí. Oremos juntos por la paz“.

El 5 de mayo, el arzobispo Gabriel Daho recibió a la delegación de la Custodia de Tierra Santa en el Patriarcado sirio ortodoxo. El arzobispo expresó su alegría por recibir a los frailes franciscanos, subrayando también lo buenas que son las relaciones entre las dos comunidades. “Vosotros sois un ejemplo para nosotros y esta es vuestra casa – afirmó –. Espero que podamos continuar cooperando siempre, porque solo si estamos unidos daremos gloria a Dios”.

“El anuncio de Cristo resucitado ha atravesado la historia y sigue aún hoy caldeando nuestros corazones”, dijo más tarde fray Francesco Patton durante su posterior visita al Patriarcado copto ortodoxo de Jerusalén. Allí, el arzobispo Anba Antonios quiso compartir sus reflexiones sobre la Pascua. “En esta fiesta, todavía vemos hoy cómo la vida ha vencido a la muerte y la vida que nunca muere es Jesús – concluyó el arzobispo copto –. Del mismo modo que en el mar los peces grandes se comen a los pequeños, así la vida humana de Jesús se tragó la muerte. El que cree en Cristo vivo, no muere nunca”. 

 

Beatrice Guarrera