De Verona a Jerusalén: colocados los relieves del Via Crucis bendecidos por el papa a lo largo de la Vía Dolorosa

Pesan 15 kilos cada uno y el domingo 6 de octubre se colocaron a lo largo de la Via Dolorosa en Jerusalén.  Son los nueve paneles con relieves del Via Crucis realizados por la fundición artística Bmn Arte y esculpidos por AlessandroMutto, que el papa Francisco bendijo el 21 de septiembre en la sala Clementina del Vaticano.

Fue el nuncio apostólico, monseñor Leopoldo Girelli, quien presidió el Via Crucis y bendijo las nuevas estaciones fijadas sobre los muros a lo largo de la “Vía Dolorosa” de la ciudad vieja de Jerusalén.  La celebración terminó con la bendición de los últimos cinco paneles en la iglesia del convento de San Salvador, que serán colocados después en la capilla franciscana del Santo Sepulcro.

A este importante acto, que será celebrado por muchos peregrinos que llegarán para recordar los últimos pasos de Jesucristo, siguió la celebración eucarística presidida por el Custodio de Tierra Santa, fray Francesco Patton. Durante la homilía, el Custodio dio las gracias al escultor AlessandroMutto, a los representantes de la fundición artística Bmn Arte, a la diócesis de Verona y al comité que se constituyó hace varios años para cumplir este deseo común de tener un Via Crucis figurativo en Jerusalén.  Fray Patton explicó la importancia del Via Crucis diciendo que “nos ayuda a entender que la vida verdadera, auténtica, es solo la vida entregada por amor.  Y nos recuerda que quien da la vida por amor participa ya de la victoria de Jesús sobre la muerte. Por eso, estamos agradecidos a quienes han diseñado este Via Crucis, a quienes lo han realizado y a quienes lo han donado a nuestra querida ciudad de Jerusalén.  Que el Señor Jesús, que lo recorrió el primero, proteja nuestros pasos en el camino de la Cruz, que es el camino de la Vida”.

Esta obra es la continuación de una colaboración que comenzó en 2003, con la creación de una asociación que construyó la “Puerta de la Paz”: el portal de bronce que une la basílica de Santa Catalina con la basílica de la Natividad en Belén, que representa las escenas del nacimiento de Jesús.  Durante la inauguración de la “Puerta de Jerusalén”, después de una visita a Jerusalén, los responsables de la fundición empezaron a pensar en una obra para donarla a la ciudad santa. “En nuestra opinión, hacía falta algo que reflejase lo que la gente siempre ha visto en su imaginación”, comentó Roberto Brizzi, fundador de la fundición artística Bmn Arte. “Solo hicimos lo que una persona normal desearía ver. Este sueño nos perseguía desde hace veinte años y finalmente hoy se ha realizado”.

Un trabajo que ha durado ocho meses, el del escultor AlessandroMutto, que dice haber tenido que estudiar mucho antes de ponerse manos a la obra.  “Pensé en ponerme en la piel de un espectador de hace dos mil años”, explicó el escultor, “y ver estas escenas como si pasase por casualidad por estos lugares, traté de identificarme con los personajes para usar sus movimientos, especialmente las expresiones faciales.  Tuve que trabajar en miniatura, con plastilina, tratando de realizar todos los paneles al mismo tiempo, para no correr el riesgo de equivocarme en las proporciones”.


Giovanni Malaspina