
Frey Francesco Ielpo, OFM, actual Custodio de Tierra Santa, ha emprendido recientemente una serie de visitas significativas a las comunidades cristianas de Siria, Líbano y Chipre, llevando apoyo espiritual y un mensaje de esperanza en un contexto marcado por profundas dificultades.
Durante su estancia en Damasco, frey Francesco visitó la iglesia de San Elías en Douilaa para expresar cercanía a la comunidad afectada por el reciente atentado, y se reunió con el Vicario Patriarcal de la Iglesia Greco-Ortodoxa de Antioquía y de todo Oriente. En el corazón cristiano histórico de Bab Touma, llegó a la iglesia de San Ananías, lugar de memoria y fe, y posteriormente presidió la Celebración Eucarística en la iglesia latina, reforzando los lazos con la comunidad local.

El Custodio prosigue la tradición franciscana de presencia y solidaridad con las comunidades cristianas del Líbano, un país marcado por crisis internas y conflictos regionales. Incluso en esta delicada etapa, los frailes de la Custodia continúan acompañando espiritual y materialmente a los cristianos locales y a las personas necesitadas, brindando consuelo y ayuda concreta a pesar de las dificultades sociopolíticas.
Una etapa fundamental del viaje fue también Chipre, isla de rico patrimonio cristiano y tierra de antigua presencia franciscana. Allí, frey Francesco se encontró con las comunidades católicas y los frailes de la Custodia implicados en el territorio, visitó iglesias históricas y participó en momentos de oración compartida. La presencia franciscana en Chipre sigue representando un puente entre culturas y confesiones cristianas, signo tangible de la misión de paz en el Mediterráneo.
Al término de estas etapas de fraternidad y proximidad, frey Francesco Ielpo se prepara para su entrada oficial en Jerusalén como nuevo Custodio de Tierra Santa el próximo 21 de julio. Su llegada marcará el inicio de su misión en los Lugares Santos, en la senda de ocho siglos de presencia franciscana al servicio de las “piedras vivas” que habitan esta tierra extraordinaria.
Estos gestos, realizados en Siria, Líbano y Chipre, testimonian la fidelidad de la Custodia de Tierra Santa a su vocación de unidad y esperanza para las comunidades cristianas en el corazón de Oriente Medio.
Francesco Guaraldi
