Jerusalén: vuelve el Festival Sounding Jerusalem

Del 10 al 27 de agosto de 2019, por tercer año consecutivo, vuelve a animar los lugares más sugerentes de la Ciudad Vieja de Jerusalén el festival musical Sounding Jerusalem, que desde este año cuenta con la colaboración del Instituto de música Magnificat de la Custodia de Tierra Santa, con sede en Jerusalén.

El festival SoundingJerusalem se celebró por primera vez en 2006. Originalmente su creador y actual director, el violonchelista austriaco Erich OskarHuetter, lo organizó entre Jerusalén, Israel y Palestina, dotándolo de un objetivo humanístico y un trasfondo político.  “El festival”, comentó Huetter, “fue pensado como provocación artística y musical ante la división: ignorábamos los muros de separación, reales y mentales, para demostrar que todos podemos crear mundos ilusorios y convencernos de que le dan más sentido a la vida, en lugar de afrontar la realidad”. El festival continuó así durante algunos años antes de ser interrumpido por el propio director.

Recuperado hace solo tres años, bajo un nuevo enfoque, el festival se propone actualmente innovar la música de cámara y promover el diálogo con la diversidad contribuyendo, con la música, a la interacción y el respecto, a la colaboración y la comunicación independientemente de aspectos étnicos, sociales y religiosos personales.  “Cuando volvimos, nos encontramos con el Magnificat”, comenta Huetter. “Lo que hemos encontrado en el Instituto es un alto nivel artístico y pedagógico, diría que profesional. Esta colaboración, que se mantiene desde hace tres años pero este año se ha concretado de forma más completa, no es solamente burocrática, sino que también se refiere a las relaciones humanas.  Los alumnos y los profesores son personas con las que compartimos algo a partir de la experiencia musical y, cuanto más nos conocemos, más nos apoyamos”.

El Instituto Magnificat de Jerusalén, fundado en 1995 y vinculado al conservatorio de música “A Pedrollo” de Vicenza (Italia), es un centro de excelencia para la música que ofrece acceso a profesiones musicales en el campo didáctico, artístico, concertístico y litúrgico, adoptando los programas de enseñanza del conservatorio para todos los niveles de educación básica.  En el Magnificat se imparte piano, violín, viola, violonchelo, órgano, canto, guitarra, composición, flauta, percusión, música coral, solfeo e Historia de la música.  El instituto y sus profesores trabajan para permitir una experiencia musical variada y fomentar una carrera musical para los jóvenes locales, favoreciendo el diálogo entre las diferentes clases sociales, sin crear diferencias de ningún tipo.  La interacción con el festival, explica fray Alberto Pari, director del Magnificat, en principio solo era logística, ya que los espacios de la escuela durante el mes de agosto no se utilizan debido al cierre veraniego.  “Después, nos propusieron realizar clases magistrales para algunos de los alumnos más avanzados, que pudieran poner en práctica en un concierto que, desde entonces, se realiza cada año.  Para nosotros siempre ha resultado enormemente enriquecedor: los alumnos se enfrentan a nuevos estímulos, nuevos retos y nuevos profesores en un entorno de gran profesionalidad”. 

“Es una gran experiencia profesional para los chicos, tanto a nivel educativo como musical” comenta fray Pari, “porque les permite conocer a muchos jóvenes músicos con una formación distinta de la suya, pero con la misma pasión. Todos salen enriquecidos y motivados de esta experiencia”.

Giovanni Malaspina