
El sábado 21 de febrero la comunidad cristiano católica de Tiberíades se reunió junto al Custodio de Tierra Santa y a algunos frailes para celebrar la fiesta de la Cátedra de San Pedro Apóstol.
La palabra "cátedra" indica la sede del Santo Padre y de los obispos, es decir, el asiento fijo colocado en la iglesia madre de una diócesis, de ahí "catedral". La "cátedra" es también símbolo de la autoridad del Papa y de la enseñanza evangélica que él, como sucesor de los apóstoles, está llamado a custodiar y transmitir a la comunidad cristiana. Este es el sentido de la celebración de la Cátedra de San Pedro, celebrar la misión confiada por Jesús a Pedro.
Para la ocasión Fray Francesco Ielpo, Custodio de Tierra Santa, presidió la eucaristía y compartió el almuerzo con la comunidad local. La misa se celebró en la iglesia de San Pedro Apóstol, un santuario franciscano confiado a los miembros de la comunidad Koinonia de San Juan Bautista. La iglesia se encuentra a orillas del Lago de Tiberíades, también conocido como Mar de Galilea, en cuyas cercanías Simón vivía y trabajaba como pescador cuando fue llamado por Jesús para convertirse en "pescador de hombres" y se le impuso el nombre de Pedro.

En su homilía, el Custodio recordó cómo Dios ha dado a la Iglesia una guía, el Papa, para que salvaguarde la fe, la comunión y la unidad de los católicos de todo el mundo. Además, Fray Ielpo recordó que el Santo Padre tiene la misión de representar un baluarte de estabilidad y paz. El Custodio pidió entonces a los fieles que dirigieran una oración particular por el Papa León XIV, para que pueda cumplir plenamente la gran tarea que le ha sido encomendada, incluso en estos tiempos de gran polarización y confusión.
Riccardo Curti
