En Nazaret, encuentro de formación permanente para los franciscanos encargados de los santuarios

El lunes 16 de noviembre, fray Francesco Patton, Custodio de Tierra Santa, inauguró los trabajos del curso de formación permanente franciscano para responsables de los santuarios y sacristanes. El curso, que terminará el 19 de noviembre, cuenta con la participación de numerosos franciscanos comprometidos en este apostolado de la Custodia, tanto presencialmente como a distancia: todos trabajando y esperando confiadamente  la reapertura a fieles y turistas, después de ocho meses del cierre oficial debido a la pandemia.

El Custodio de Tierra Santa expuso a los encargados de los santuarios algunas líneas fundamentales que en el transcurso de estos meses de pandemia recordó a través de 10 cartas dirigidas a las comunidades franciscanas de Tierra Santa: recomendaciones de carácter espiritual pero también práctico, para evitar que los santos lugares sean lugares de contagio. “Este tiempo en el que no hay peregrinos es también un tiempo en el que es necesario reducir los gastosal mínimo, en el que hace falta saber cuidar el lugar mediante elnecesario mantenimiento ordinario”, comentó fray Patton. “Hay que estar preparados para cuando vuelvan los peregrinos y prepararse también a la luz de la encíclica “FratelliTutti”: cultivando cada vez más el sentido de la acogida a todos, empezando por los fieles locales, para los que nuestros santuarios son fuente de identidad cristiana; pero también a los fieles de otra religión o los no creyentes que visitan nuestros santuarios, hacia los que debemos tener una actitud de apertura fraterna, como la que tuvo San Francisco cuando visitó al sultán Al Malik Al Kamil”.

Una parte importante del encuentro, continúa el Custodio, es la convivencia. “Es un momento para ver cómo han vivido los frailes”, explica el Custodio. “Muchos hermanos me han dicho que este año han valorado más el santuario como lugar de oración de la fraternidad, han podido rezar con más calma y relajación, recuperando la posesión del lugar donde están prestando servicio. Otros, en aquellos donde hay un pequeño huerto, han redescubierto nuestra vocación franciscana-campesina: no simplemente una vocación a ser “hermanos de todos”, sino también la de la “LaudatoSii” que nos ayuda a redescubrir la belleza de recoger los frutos de nuestro propio huerto y unos huevos de nuestro gallinero”.  Un ejercicio positivo, a la espera delregreso de los peregrinos que vuelvan a dar vida y a prestar ayuda a la comunidad local, sobre todo a aquella que vive precisamente gracias a los peregrinos.

“La especial situación en que nos encontramos”, comentó fray Marcelo Ariel Cichinelli, moderador de la formación permanente de la Custodia de Tierra Santa, “ha favorecido la participación de los frailes que consiguen alejarse más fácilmente de los santuarios. Con una visión optimista, podemos decir que el virus está empujando a los frailes a ocuparse de su formación, de cara a la reapertura a los peregrinos y la vuelta a la normalidad”.  Fueron varias las conferencias: la primera intervención del Custodio, fray Patton, se centró en el servicio de acogida a los peregrinos a la luz de la última encíclica del papa Francesco, “FratelliTutti”, que perfila un estilo muy concretode acogida fraterna; le siguió la reflexión de fray AlessandroConiglio sobre templos y el Templo en la Sagrada Escritura. El martes 17 de noviembre será fray Augustin Pelayo quien abrirá la jornada con una conferencia sobre los lugares de culto para San Francisco de Asís, para comprender a fondo el estilo franciscano de hacerse peregrino, mientras que por la tarde será don José Brosel quien presentará su experiencia y conocimiento de los santuarios mundiales, tras haber prestado servicio durante algún tiempo en el sector turismo, peregrinaciones y santuarios del antiguo Consejo Pontificio para la Pastoral de Emigrantes e Itinerantes (actualmente parte del dicasterioal Servicio del Desarrollo Humano Integral). En la clausura, el 19 de noviembre, fray MatteoGiuliani incluirá un focusgroup sobre la Evangelización en los santuarios, y el día siguiente se dedicará al intercambio final entre los responsables de los santuarios de la Custodia. La finalidad de estos encuentros es fomentar el debate a la luz de todo lo expuesto, y hacer balance de los meses que acaban de pasar, para empezar de nuevo con más fuerza.

“Somos una fraternidad internacional y cada uno de nosotros conoce los sufrimientos de su pueblo”, afirmó fray Patton. “En ausencia de peregrinos es necesario que seamos nosotros, de hecho, los que nos hagamos peregrinos en esta Tierra en nombre de toda la comunidad mundial”.


Giovanni Malaspina