El convento franciscano de Washington alberga el evento anual de Fundraising

Más de 250 amigos y benefactores de los franciscanos de la Custodia y del convento franciscano de Tierra Santa de Washington D.C. participaron en la santa misa y la gala anual del sábado 9 de noviembre. El Custodio de Tierra Santa, fray Francesco Patton, presidió la santa misa en la iglesia del convento y durante la tarde expuso algunas de sus reflexiones sobre la misión franciscana, añadiendo una serie de consideraciones en el contexto de la celebración del 800 aniversario del encuentro de San Francisco con el sultán al-Malik al-Kamil.

También este año el Custodio entregó la medalla Grato Animo, un reconocimiento otorgado por la Custodia a aquellos que se han distinguido por su compromiso para mejorar la vida de los cristianos y de los que viven en Tierra Santa, y que han apoyado la misión de la Custodia.

Este año jubilar, la medalla Grato Animo ha sido concedida al reino hachemita de Jordania, en la persona del embajador jordano de los Estados Unidos de América, por el compromiso de Su Majestad el rey Abdalá II y el pueblo jordano para promover una coexistencia pacífica entre las personas y la atención al diálogo interreligioso.  Jordania ha permitido a muchos franciscanos poder ejercer su ministerio y guiar a grupos de peregrinos, disfrutando de la amistad y la hospitalidad de sus habitantes, de sus maravillas naturales y de los lugares históricos importantes para la historia de los creyentes de varias religiones.

Recogió el premio la embajadora Dina Kawar, embajadora extraordinaria y plenipotenciaria del reino hachemita de Jordania en los Estados Unidos de América, cargo que ocupa desde junio de 2016.  Anteriormente, fue representante permanente de Jordania en las Naciones Unidas (desde agosto de 2014 a junio de 2016).  Durante ese periodo, fue la primera mujer árabe en presidir el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, mientras Jordania era miembro no permanente de dicho consejo.

En su intervención, la embajadora Kawar elogió el trabajo de la Custodia en la escuela de Tierra Santa de Amán y en el Memorial de Moisés en el Monte Nebo, destacando el trabajo arqueológico de fray Michelle Piccirillo.   Subrayó que Su Majestad, el rey Abdalá, recibió el premio Lamp of Peace en marzo de este año en la basílica de San Francisco, en Asís, Italia. En esa ocasión, el rey se refirió a cómo San Francisco “es conocido en todo el mundo por su compasión hacia todas las personas y todos los seres vivos. Un amor así es una guía importante para nosotros hoy”.

Durante la cena se proyectó un vídeo que describía la historia del encuentro de San Francisco y el sultán, y que mostró el trabajo de los franciscanos en Jordania.

Monseñor W. Ronald Jameson, rector de la catedral de San Mateo en Washington D.C. y miembro de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén, presentó la cena con una oración.

La misa y la cena estuvieron amenizadas por la música interpretada al piano por Lynda Saponara y la mezzosoprano Jessica Renfro, cantante que ha actuado en el Mayo Musical Florentino, la Ópera de Tampa, la Ópera de Delaware, la Ópera de Dicapo, la Ópera de San Petersburgo, etc.

Los invitados que asistieron a la celebración eucarística fueron recibidos por fray Larry Dunham, guardián y comisario del convento de Washington.

Fr. Greg Friedman