Tabgha: el primado del amor al servicio de la fraternidad

Al final del tiempo pascual los franciscanos se dirigen en peregrinación a Tabga, donde se encuentra la iglesia del Primado. El Evangelio que leemos en la liturgia explica que “era la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus discípulos, después de resucitar de entre los muertos”.

La brisa de la tarde, el sonido de las olas del agua del lago y poder contemplar este espléndido escenario hacen todavía más fascinante la narración bíblica.

“«Venid a comer». Así se dirige Jesús a Pedro y a sus compañeros de pesca mientras tiraban en la orilla las redes con 153 grandes peces. Es un gesto de fraternidad que Jesús cumple. Es un gesto de amor.” Así comienza la homilía de Fr. Francesco Patton, custodio de Tierra Santa, quien presidió la celebración junto a Fr. Dobromir Jazstal, vicario custodial, a Fr. Tymoteusz, superior de la comunidad de Tabgha y la comunidad de frailes de Galilea, además de algunos religiosos.

De este lugar deriva y desciende lo que normalmente llamamos “el primado de Pedro”, es decir, su papel dentro de la Iglesia. Es además un primado en el amor que consiste en nutrir y guiar a los hermanos, como Jesús nutrió y guió a sus discípulos.

Al final de la celebración, todos se dirigieron en procesión hasta la iglesia de la Mensa Christi, un breve recorrido pero lleno de significado, y que permite sentir de nuevo el eco de las palabras de Jesús, como se proclama en el Evangelio según San Juan: “Pedro, ¿me amas? Apacienta mis ovejas”.

Fr. FRANCESCO PATTON, ofm
Custodio de Tierra Santa
"Este es un lugar extraordinario, porque es el lugar, según el evangelista Juan, de la tercera aparición de Jesús, que es también la última. Lo hermoso y sorprendente de la narración es que mientras los apóstoles estiran, Pedro estira esta red con 153 grandes peces, en realidad Jesús sobre la roca que veneramos en el santuario como la Mensa Christi, la mesa del Señor, Jesús ya había puesto pescado a la brasa, como si ya hubiese pescado, ya tiene el pan listo para compartir con sus discípulos."

El custodio subraya y define como “extraordinario el coloquio entre Jesús y Pedro, en el cual por tres veces le pregunta: ¿Me amas?”.

Fr. FRANCESCO PATTON, ofm
Custodio de Tierra Santa
"Y a la tercera Jesús pregunta a Pedro: ¿me quieres? Esta vez Jesús cambia el verbo: No le pregunta si le ama, con un amor completamente gratuito. Le pregunta: ¿Quieres ser mi amigo? Y Pedro, algo entristecido, porque recuerda que lo negó por tres veces, responde: “Señor, tú lo sabes todo. Tú sabes que te quiero”. Y Jesús le dice por tercera vez: “Apacienta mis ovejas”, es decir, alimenta a mis ovejas”. Este es el primado que Jesús confía a Pedro, que es fruto de una relación de amor."

Este fin de semana de Pentecostés será de oración por la paz en Jerusalén, por Tierra Santa y por el mundo entero.

Fr. FRANCESCO PATTON, ofm
Custodio de Tierra Santa
"Será una jornada de oración por la paz, gracias a Dios anoche se firmó una tregua, y podemos decir que desde el punto de vista del conflicto armado la situación es mucho mejor. Pero sin duda debemos rezar e invocar la efusión del Espíritu, y que descienda fuertemente porque una tregua es algo muy frágil. Una tregua no es la paz, simplemente es una pausa que dos combatientes hacen, entre un combate y otro. Mientras que lo que debemos pedir al Espíritu Santo es un recorrido, un camino de paz auténtico. Debemos pedir con el papa Francisco la capacidad de llegar a la reconciliación y al perdón."

Fr. FRANCESCO PATTON, ofm
Custodio de Tierra Santa
"Creo que debemos invocar con fuerza al espíritu no solo por Jerusalén, por Tierra Santa, sino por todo el mundo, porque desgraciadamente los conflictos, incluso los olvidados, son sin duda muchos."

 

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