Retiro de Cuaresma de los jóvenes de Tierra Santa

Más de 160 jóvenes caminaron hastael WadiQelt, el desierto que rodea Jericó, para la primera parte del retiro penitencial organizado por la pastoral juvenil de la Custodia de Tierra Santa, con el título “quién de vosotros está sin pecado”: un camino físico y espiritual sugerido por el Evangelio del domingo 7 de abril.

Dirigidos por los frailes franciscanos, los jóvenes que participaron en la jornada de retiro llegaron desde Belén, Ramala, Jericó, Jerusalén, Nazaret, Ramleh, Caná y otras zonas de Galilea. Bajo un sol abrasador ya a las nueve de la mañana, los jóvenes abrieron la jornada con la oración de laudes matinales y leyendo el texto del Evangelio del día.  A continuación tomó la palabra fray EmadRofael, responsable de la pastoral juvenil y vicepárroco de la parroquia de Santa Catalina de Belén, que presentó el tema del día. “Hemos hecho hincapié en la frase de Pío XII que dice ‘el mayor pecado de la actualidad es no percibir el sentido del pecado’ – comentó fray Emad, “y a partir de este concepto hemos explicado a los jóvenes qué es el pecado y cómo se comete, invitándoles a luchar para vencer al maligno que intenta alejarnos de Dios y de Su Misericordia”.

El intenso programa incluía tres paradas de reflexión durante el camino en las que los chicos escucharon los pasajes del Evangelio ambientados en el territorio de Jericó: el buen samaritano (Lc 10, 25-37), la curación del ciego de nacimiento (Jn 9, 1-40) y el episodio de Zaqueo (Lc 19, 1-26), leído justo en la iglesia copta donde se conserva su tumba. “Creo que estos encuentros son realmente geniales”, decía George, de 21 años, estudiante de Business Administration en Belén. “Aquí tenemos la oportunidad de conocernos, practicar nuestra fe juntos, fortalecerla y ser una sola familia, como hacían los primeros cristianos. La energía aquí es realmente positiva y esto también ayuda a crecer en la fe, cada vez es como dar un paso más”. 

Inmediatamente después de la llegada a Jericó y de compartir el almuerzo preparado por dos voluntarios y una de las hermanas franciscanas de Belén, llegó el momento de la adoración y las confesiones para prepararse para la santa misa celebrada por fray Francesco Patton, Custodio de Tierra Santa. “Estas iniciativas de retiro para los jóvenes son especialmente importantes en este tiempo de Cuaresma”, comentó fray Patton, “por dos razones en particular: la primera es que nuestros jóvenes necesitan entender que ser cristianos y ser jóvenes cristianos aquí es una vocación y una misión; la otra razón es que los jóvenes de Tierra Santa deben aprender a comprender que ellos, junto con nosotros, son los custodios de los santos lugares y que los lugares tienen futuro solo si hay nuevas generaciones que vivan en ellos, que recen en estos sitios y que den testimonio de lo que significa ser cristiano en estos lugares.  Los momentos de retiro son una gran ayuda para reavivar esta concienciaen su interior”.

La próxima cita para los jóvenes, anunciada al final de la misa, será la Marcha Franciscana, bajo el lema “Encuentros que llevan a ti”, que partirá el 27 de julio y llegará al Monte Tabor el 3 de agosto.


Giovanni Malaspina