El tercer día del Capítulo Custodial 2025 comenzó con la luz de la Celebración Eucarística, solemnemente presidida por fr. John Luke GREGORY. La homilía, confiada a la palabra inspirada de fr. Silvio DE LA FUENTE, ofreció a la asamblea una profunda meditación con motivo de la memoria litúrgica de santa Marta, amiga y discípula del Señor.
Partiendo del pasaje evangélico de Mateo 6,34 – “No se preocupen por el mañana, porque el mañana se preocupará de sí mismo” – fr. Silvio llamó a los presentes a una confianza radical en la Providencia, especialmente en los momentos más oscuros e inciertos de la vida. Continuó su reflexión evocando la figura de Marta, como icono de una fe tejida de dolor y espera, a la luz del evangelio proclamado (Jn 11,19-27): “Yo soy la resurrección y la vida”. En este anuncio reconoció la centralidad de Cristo como Señor de la esperanza, capaz de renovar todas las cosas.
A las 9:00 horas, según lo establecido, los capitulares se reunieron en el aula capitular. Tras el llamamiento nominal, conducido por el secretario capitular fr. Eduardo Masseo GUTIÉRREZ, y la presentación del programa diario a cargo del moderador fr. Stéphane MILOVITCH, tomó la palabra fr. Tony CHOUKRY, ecónomo custodial. Su exposición, articulada y exhaustiva, ofreció una amplia visión del estado administrativo actual de la Custodia, suscitando gran interés y reflexión.
Después de la intervención, los frailes se dividieron en grupos de estudio para profundizar los diversos aspectos tratados, cuyos resultados fueron compartidos posteriormente en asamblea. Al final de la exposición, a propuesta del Consejo de Presidencia, se instituyó una Comisión de Revisión Económica, compuesta por fr. Sergio GALDI D’ARAGONA, fr. Bahjat KARAKACH y fr. Carlos Gabriel MOLINA, con la tarea de examinar la estructura administrativa vigente, también a la luz de los desafíos planteados por la pandemia y las dramáticas consecuencias del conflicto aún en curso.
Tras un animado intercambio de preguntas y observaciones, los capitulares se dividieron nuevamente en grupos de trabajo para profundizar en los temas surgidos, cuyas reflexiones fueron compartidas posteriormente en la asamblea.

se reanudó a las 15:30 en la Sala de la Inmaculada, con la oración de la Hora Nona. Los secretarios de los grupos presentaron sus respectivas síntesis, destacando fortalezas, críticas y propuestas constructivas. En este contexto, surgió con fuerza el agradecimiento de todos los capitulares – y, a través de ellos, de toda la Custodia – por la confianza demostrada por benefactores y amigos, cuyo apoyo hace posibles las obras de caridad y misión, una responsabilidad que interpela el sentido evangélico del servicio y la transparencia.
La segunda parte de la tarde estuvo marcada por la intervención del recientemente nombrado discreto de Tierra Santa, fr. Rodrigo MACHADO SOARES, secretario de la Secretaría para los Lugares Santos. En su intervención, fr. Rodrigo trazó un rico recorrido histórico y espiritual por los Lugares de la Redención, ilustrando con pasión y rigor cómo han sido custodiados a lo largo de los siglos por los frailes menores. Subrayó la incansable dedicación de los frailes, gracias a la cual estos lugares siguen vivos en la fe y en la memoria del pueblo de Dios.
Se dio especial relevancia a la lista de santuarios actualmente confiados a la Custodia, verdaderos espacios de gracia que testimonian la continuidad de una peregrinación secular. Fr. Rodrigo también mencionó novedades pastorales significativas desarrolladas durante su mandato, entre ellas la institución de la peregrinación a Magdala con una liturgia propia, símbolo elocuente del dinamismo y vitalidad espiritual de la Custodia. No faltaron puntos críticos y propuestas de mejora, orientadas a reforzar la colaboración entre los distintos organismos internos.
La jornada concluyó en la iglesia de san Salvador con la celebración de las Vísperas, presidida por fr. Agustín PELAYO FREGOSO. En su reflexión, fr. Agustín meditó sobre la obediencia de Cristo como supremo ejemplo de humildad, invitando a los presentes a adoptar esta actitud en el estilo evangélico de san Francisco de Asís, “que obedeció incluso cuando no comprendía”.
Releyendo las palabras de san Pablo a la luz de la experiencia pastoral, fr. Agustín subrayó cómo la fe, incluso cuando atraviesa la oscuridad, se convierte en espacio de consuelo y abandono. El amor – afirmó – “no se mide por lo que comprendemos, sino por cuánto somos capaces de confiarnos”.
Concluyó su meditación evocando las figuras evangélicas que acompañan la memoria de santa Marta:
