18 de marzo de 2026 - Cuarto Miércoles de Cuaresma - fray Agustín Pelayo

El Evangelio del día meditado por el fray Agustín Pelayo, Ecónomo Custodio

18 Mar 2026

18 de marzo de 2026
IV Miércoles de Cuaresma

Fray Agustín Pelayo

Hermanos y hermanas, paz y bien.

Soy Fray Agustin Pelayo y los saludo desde la ciudad santa de Jerusalén, deseándoles un fructífero camino de Cuaresma. El Evangelio de hoy nos lleva a un momento de tensión,

Jesús acaba de sanar a un hombre en día sábado, un hombre que durante 38 años estaba paralizado y en lugar de alegrarse por la vida restaurada, algunos se escandalizan. Siempre es así, cuando Dios realiza algo grande, alguien se detiene en la norma y pierde la misericordia, sin embargo en este preciso momento Jesús responde con una frase que es una revelación. "Mi Padre siempre obra, y yo también obro",

Dios no deja nunca de amar y lleva adelante su proyecto de salvación para todos los hombres amados por Él y lo hace de modos a veces incomprensibles para nosotros. Dios, a pesar de nuestra dureza y frialdad ante Él, no cierra su corazón en el día sagrado y continúa derramando su misericordia para nosotros. El sábado no está hecho para bloquear la vida, sino para custodiarla, y por eso el Señor continúa obrando sus maravillas para nosotros,

Es un Dios que obra y esto nos lo hace sentir. Y este es el Dios que Jesús nos revela, un Padre que siempre obra por amor a sus criaturas. Y Dios obra en el silencio, obra en los pliegues de la historia, obra también cuando nosotros no vemos nada,

Cuántas veces decimos, Dios no hace nada, Dios calla, Dios no interviene, y sin embargo Jesús dice, y con sus palabras y obras, nos da la certeza de que el Padre siempre obra. Tal vez no como queremos nosotros, ni como lo esperamos, tal vez ni siquiera en los tiempos que imaginamos, pero obra. Jesús añade algo sorprendente, "el Hijo no puede hacer nada por sí mismo",

No debemos verlo como debilidad, sino como amor. Jesús vive totalmente vuelto hacia el Padre, no busca su propio proyecto, sino el del Padre. Y aquí hay una pregunta para nosotros,

Nuestras decisiones nacen de la voluntad de Dios o de nuestro deseo y autoafirmación? Y esto vale en el servicio, también en la vida religiosa, también en la pastoral. Se puede hacer mucho, pero no necesariamente lo que el Padre quiere. Luego Jesús nos regala una palabra maravillosa,

"Quien escucha mi palabra y cree, tiene vida eterna". No es un don para el futuro, ya está aquí. Si escuchamos la palabra, si escuchamos a Jesús, tenemos vida eterna,

La vida eterna no es solo después de la muerte, es una calidad de vida que comienza ahora. Cuando escuchamos verdaderamente el Evangelio, cuando perdonamos, cuando amamos, cuando elegimos la verdad, allí la vida eterna está presente. Jesús también habla del juicio, pero el juicio cristiano no es un tribunal frío,

Es la verdad que sale a la luz. Quien acoge la luz vive y quien rechaza la luz se cierra. Dios no se complace en condenar, Dios se complace en dar la vida y dárnosla en abundancia,

Hermanos y hermanas, en este tiempo de Cuaresma, el Evangelio nos pide confiar en un Dios que no deja de obrar. Nos pide entrar en sintonía con el Padre como Jesús. Nos pide elegir la vida para hacer experiencia desde ahora del inmenso amor que Él tiene por nosotros,

Que el Dios del amor revelado por nuestro Señor Jesús nos ayude a poner en práctica esta Su palabra revelada a nosotros. Así sea.

Los contenidos de este sitio web son propiedad de la Custodia de Tierra Santa. Queda prohibida la utilización de textos o imágenes por parte de terceros sin el consentimiento expreso de la Custodia de Tierra Santa. Copyright © Custodia de Tierra Santa - Todos los derechos reservados

Video

Noticias relacionadas

< Volver a todas las noticias
Mantente en contacto

Suscríbase al boletín para estar al día

Subscription Form ES

@custodiaterraesanctae

© 2024 Custodia Terrae Sanctae | CF: 02937380588 |
Privacy Policy
-
magnifiercrosschevron-down