Semana de Unidad de los Cristianos: “ Justicia, persigue solo la justicia”

Unity Prayer
Unity Prayer

Las iglesias de Jerusalén se reunieron después de las celebraciones de Navidad para la semana de la Unidad de los Cristianos.

El lema de la semana de oración por la unidad, “ Justicia, persigue solo la justicia”(Deuteronomio 16, 18-20), fue escogido por los cristianos que viven en Indonesia, con el fin de orientar la preocupación de las Iglesias hacia la injusta realidad en que vivimos. Violencia, injusticia y opresión están presentes en nuestro mundo por todas partes “y nosotros, discípulos de Cristo, estamos hoy llamados a ser una muestra del Reino de Dios”, dice el documento con el que se presenta el lema.  Solo juntos el testimonio puede ser creíble y dar fruto.

Jerusalén, por la riqueza de iglesias cristianas presentes en su territorio y por su historia, es un lugar central para las relaciones ecuménicas y así lo demuestra el programa plagado de reuniones con una gran variedad de idiomas, tradiciones, historia y liturgia. Greco-ortodoxos, anglicanos, armenios, luteranos, católicos latinos, coptos, etíopes y católicosgriegos han acogido y dirigido las liturgias de la semana.

El tema central fue desentrañado por todos los líderes religiosos de Jerusalén a través de las lecturas y los textos del Evangelio propuestos a la asamblea de participantes. “El ecumenismo quiere que sigamos a Dios como modelo”, dijo el pastor luterano Wolfgang Schmidt durante su homilía. “El lema de este año nos sugiere que, si nos aceptamos en nuestra diversidad, nuestra comunión creará amor”.

Todos los mensajes fueron alentadores; los representantes de las Iglesias demostraron y subrayaron varias veces que la verdadera unidad es la que procede de Dios. “Sed santos y justos, como Dios es santo y justo”, invitó el Custodio, fray Francesco Patton, en su discurso “Qué Él nos ayude a identificar las elecciones justas a las que somos llamados, para convertirnos en testigos vivos de la Unidad”.

Muy significativo fue el momento de oración en el Cenáculo, una de las pocas ocasiones en que los cristianos tienen la posibilidad de rezar en este lugar.  Los benedictinos de la basílica de la Dormición de María animaron la oración y fray MaciejPawlikOsbhizo hincapié en el testimonio de fe y la promoción de la justicia en Tierra Santa para “usar la óptica del amor para ver el mundo, conscientes de que Dios es nuestro Salvador”.

La última reunión fue el domingo en el patriarcado greco-católico de Jerusalén. La conclusión estuvo a cargo del vicario patriarcal Yasser Al Hayaash, que señaló: “hemos escuchado lecturas en diferentes lenguas y en distintas iglesias, es como si el Espíritu Santo hablase a través de nosotros: parece un nuevo Pentecostés.  He encontrado algo que nos hace sentir verdaderamente unidos: Cristo”.


Giovanni Malaspina