Pro Terra Sancta: ayuda a la Custodia en tiempos de pandemia

A day of training in producing protective masks, within the project “Active Women Against Covid-19”
A day of training in producing protective masks, within the project “Active Women Against Covid-19”

“Nuestros bienhechores no nos han abandonado nunca, es más, han estado incluso más cerca”.  Así cuenta Andrea Avveduto, responsable de comunicación de la asociación Pro Terra Sancta, este periodo marcado por la emergencia del Covid-19.  La ONG que apoya a muchas iniciativas de la Custodia de Tierra Santa ha respondido con prontitud a las emergencias provocadas por la llegada de la pandemia a los territorios donde trabajan los frailes de Tierra Santa. “Los donantes entendieron que nos encontramos en un momento difícil a nivel global e inmediatamente recibimos muchos mensajes de apoyo. Esto nos sorprendió y nos llenó de satisfacción”, continuaba Andrea Avveduto.

 “Quiero agradeceros todo lo que me mandáis, que realmente sirve para caminar con Él y con todos los que le aman – escribía una donante –. No soy rica, más bien al contrario, pero entre las pocas realidades con las que quiero compartir lo que tengo, está la Tierra Santa.  A pesar de estar encerrada en casa por el virus, conseguí autorización para ir a la oficina de correos italiana y así pude enviaros mi pequeña contribución.  Seguimos unidos en la oración y en el compartir”.

En Milán, en la oficina de proyectos de Pro Terra Sancta, tomamos medidas de inmediato para crear nuevas iniciativas, como las reuniones online, que se convirtieron en una manera de estar cerca de los donantes, hablar de la situación de Tierra Santa, y después también en una nueva forma de hacer campañas, a través de las cuales ayudar a financiar los proyectos.  Entre las nuevas iniciativas respaldadas, hay una en Belén que tiene como protagonistas a las mujeres: “Active Women Against Covid-19” (“Mujeres en acción contra el Covd-19”), un proyecto financiado por la F.A.I. (Fondation Assistance Internationale) e implantado por Pro Terra Sancta, cuyo objetivo es capacitar al personal para producir mascarillas de protección, que se distribuirán gratuitamente a obras sociales y asistenciales de Belén.

Mientras tanto, continúan los proyectos habituales de la asociación Pro Terra Sancta, por ejemplo, el que se ocupa de la emergencia hídrica en los Territorios Palestinos, así como de las obras en Dar Majous, la casa de acogida de Belén y las actividades de formación profesional. “No nos hemos parado sino que el Covid-19 nos ha empujado a hacer aún más – continúa Andrea Avveduto de Pro Terra Sancta –. Queremos brindar apoyo a un sistema sanitario frágil. Si distribuimos mascarillas a los ancianos, garantizando un entorno seguro, esto aligerará el sistema sanitario palestino, que es frágil”. En este difícil momento, la ONG también ha puesto en marcha un número de emergencia a disposición de los enfermos para no dejarles solos, mientras trata de seguir asegurando ayudas concretas que permitan a más de 250 familias cubrir los gastos médicos.

Pro Terra Sancta, junto a los fondos proporcionados por la Conferencia Episcopal Italiana, ha contribuido con 30.000€ con el hospital S. José de Jerusalén este, y con aproximadamente otros 30.000€ para el hospital BASR de Belén, para dotar a los dos centros de instrumentos terapéuticos básicos y así poder hacer frente a la emergencia sanitaria provocada por el Covid-19.

 “Últimamente, la emergencia más grave que debemos afrontar es la de Siria, para la que hemos creado campañas añadidas – afirma Avveduto – Esperábamos llegar a la fase dos de los proyectos en Siria, volviendo a crear actividades comerciales y lanzando la formación profesional, pero nos damos cuenta de que todavía nos encontramos en situación de emergencia.  Ya no caen misiles pero hay enemigos que causan aún más muertes: el hambre y la miseria. De momento, no puede reiniciarse el trabajo, sobre todo durante esta crisis sanitaria”.  De esta situación surgió la necesidad de promover encuentros online dedicados a Siria en los que intervinieron frailes de la Custodia de Tierra Santa. Además, no podemos olvidar la ayuda a las casas de acogida de los refugiados en Líbano, país que también está sumido en una crisis económica sin precedentes. 

Además, en Jerusalén se sigue prestando ayuda económica a las familias pobres, gracias también a algunos fondos recaudados por la asociación Gelmini.

En estos últimos meses, la asociación Pro Terra Santa también ha organizado una reunión online con el Custodio de Tierra Santa, presidente de la asociación, en la que habló de una de las dificultades del momento: las escuelas de Tierra Santa. En este periodo en que las escuelas están cerradas, los padres no pagan las tasas de matrícula y por eso es necesario cubrir los gastos de otra forma.  “Con la colecta del Viernes Santo trasladada a septiembre, las Casa Nova vacías, los santuarios vacíos y la falta de peregrinos, nuestra asociación vinculada a los franciscanos de Tierra Santa se ha sentido obligada a ayudar económicamente a algunas de las situaciones urgentes de la Custodia – concluía Avveduto de Pro Terra Sancta – empezando por las escuelas y esperamos poder hacerlo también en el futuro con los Santos Lugares.



 

Beatrice Guarrera