Presentado en Brescia el Calendario Massolini 2020

El 20 de diciembre, en el aula magna del Centro Cultural Diocesano de Brescia, se presentó el Calendario Massolini 2020, dedicado a Chipre. Se encontraba presente el padre Jerzy Kraj, delegado del Custodio de Tierra Santa para Chipre. En la mesa de ponentes, Flavio Dalla Vecchia, profesor de lengua y literatura hebrea y Sagrada Escritura en la Universidad Católica del Sagrado Corazón; el padre Aldino Cazzago, profesor de Historia de la Teología Ortodoxa en la Universidad Católica del Sagrado Corazón; y Renata Salvarini, profesora de  Historia del Cristianismo y de las Iglesias en la Universidad Europea de Roma.

Un fuerte vínculo une Brescia a la Custodia de Tierra Santa desde hace casi veinte años. Comenzó a finales de los años 80 con un viaje a Oriente Medio de dos brescianos, el empresario Giovan Battista Massolini y el fotógrafo Basilio Rodella, que se hicieron amigos del padre Michele Piccirillo, arquéologo de la Custodia famoso en el mundo, fallecido en 2008.  Así comenzó la tradición de publicar un calendario de gran formato dedicado a la arqueología cristiana en esas regiones.  Al primer calendario de 1989 sobre Jordania, siguieron otros dedicados a Líbano, Siria, el Sinaí, Egipto, Jerusalén, Galilea…

Una vez desaparecido el empresario, los Amigos de Giovan Battista Massolini fundaron la actual asociación, que continúa la tarea de difundir el conocimiento de los lugares donde nacieron las tres religiones monoteístas.  Entre las múltiples actividades es importante señalar la ayuda a estudiantes, las becas de estudio para tesis de graduación, los viajes culturales y las exposiciones.

Chipre forma parte de la misión histórica de la Custodia de Tierra Santa en Oriente Medio desde el inicio de su fundación. Después de 800 años, los frailes franciscanos están presentes en las tres principales ciudades de la isla: Nicosia, Larnaca y Limasol. En este momento, hay diez frailes que animan la rica actividad pastoral, educativa y caritativa; a excepción de la parroquia de Pafos, toda la actividad pastoral de los Latinos en Chipre se les ha confiado.  Además de en las tres iglesias parroquiales, este servicio se lleva a cabo también en las capellanías de los pueblos turísticos de Agia Napa y Paralimini (al sur de la isla) y en cuatro localidades de la parte norte, en la zona turca de Chipre. Durante los últimos años, el trabajo desarrollado en la zona bajo control turco ha crecido de forma exponencial tanto desde el punto de vista del territorio como numéricamente. Hoy, además de en la capilla histórica de Kyrenia, también se celebra para los universitarios católicos de Famagosta, en el norte de Nicosia y en Lefke.  Las cuatro capellanías acogen a unos 400 fieles que participan en las santas misas del fin de semana, la mayoría jóvenes estudiantes procedentes de África.

La misión pastoral de los frailes de la Custodia también es signo de una buena relación ecuménica e interreligiosa, como demuestra la concesión de cuatro iglesias, o capillas, ortodoxas para las celebraciones latinas en la zona griega, y de entornos universitarios en el territorio musulmán en la zona turca.  El diálogo se percibe tanto a nivel jerárquico como en las relaciones establecidas con las personas que se conocen todos los días.

Hay que recordar el importante papel del Terra Santa College en Nicosia, la escuela franciscana fundada en 1646. Después de una compleja y costosa rehabilitación del edificio (2012-2016), el número de alumnos procedentes de las diversas denominaciones cristianas (ortodoxa, maronita, latina, armenia) ha ido creciendo de año en año. La escuela es un signo concreto de la construcción de puentes y de la formación de jóvenes con una mente abierta a la acogida y el respeto a los demás.

La misión evangelizadora de las parroquias se completa con obras de caridad a favor de los pobres y necesitados, sobre todo a través de Cáritas.  Emigrantes y refugiados, en constante aumento en Chipre, constituyen un desafío y, al mismo tiempo, una oportunidad.   Las parroquias de la Custodia participan activamente en programas de ayuda, ofreciendo sus propias instalaciones para el desarrollo de las diversas actividades sociales.  Desde hace tres años la parroquia y la comunidad de Nicosia respaldan un programa de comidas los domingos para emigrantes pobres, actualmente unas 180 personas.

Chipre, a pesar de su triste y complicada situación político-social, que mantiene la isla dividida desde hace 45 años, ofrece resquicios de esperanza.  Desde siempre la presencia franciscana ha apoyado a la comunidad local en la búsqueda de paz y prosperidad. Aún hoy los frailes de la Custodia siguen llevando este mensaje, quizá sin muchas palabras, pero expresado en el sencillo servicio cotidiano que llevan a cabo en todo el territorio y para todos los habitantes de la isla.

Doni Ferrari