Miércoles Santo en Jerusalén: veneración de la Columna

Los días de Semana Santa en Jerusalén, los franciscanos de la Custodia de Tierra Santa recorren y rezan en los lugares de la Pasión de Jesús.  El Miércoles Santo, siguiendo una antigua tradición, es el día del rito de la veneración de la columna de la flagelación, que se encuentra en el Santo Sepulcro, en la capilla de la Aparición.

“Columna nobilis” cantaron en el himno los frailes de la comunidad franciscana del Sepulcro y después uno a uno se acercaron para rendir homenaje a la columna en la que estuvo atado Jesús mientras le flagelaban.  El antiguo rito normalmente está abierto también a los peregrinos y parroquianos de Jerusalén, pero este año solo los franciscanos han mantenido esta devoción, debido a las restricciones sanitarias.

 

Ya en el siglo IV la peregrina Egeria habla de la veneración a esta columna que en aquella época se encontraba en el Cenáculo y era adorada al amanecer del Viernes Santo.  Hasta el siglo XIV no fue trasladada al Santo Sepulcro.

Es la columna que, según los cristianos, está manchada con la sangre de Cristo, derramada por la humanidad. La misma sangre que cayó sobre las piedras que hoy se encuentran en la basílica de la Agonía, al pie del Monte de los Olivos.  Precisamente allí la fraternidad franciscana de Getsemaní celebró por la mañana la misa con el canto de la Pasión, de acuerdo a la tradición. Con esta oración, también en Jerusalén, nos preparamos para el Triduo Pascual.

 

 

Beatrice Guarrera