Miércoles de Ceniza: Conversión y esperanza

Una fila de fieles recibe la ceniza sobre sus cabeza, frente a la tumba vacía. Comienza así, a primera hora de la mañana, la Cuaresma en la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén.

Mons. VINCENZO PERONI
Custodia de Tierra Santa
"La Cuaresma es una invitación fuerte a dejarnos sumergir en este misterio de Pasión, Muerte y Resurrección. Después de todo, la dimensión fundamental de la Cuaresma es la dimensión bautismal, que es la de estar inmersos en la muerte y resurrección del Señor Jesús."

“Con demasiada frecuencia —comentó Mons. Peroni en el transcurso de su homilía—, estamos condicionados por nuestro juicio y el de los demás, que casi siempre es despiadado y cruel. Pero vivir preocupados por la mirada ajena es una actitud insensata: El discípulo del Señor está llamado, en cambio a vivir constantemente bajo la mirada de Dios Padre, una mirada exigente pero liberadora, verdadera y misericordiosa”.

La Cuaresma lidera el compromiso de conversión, pero también de la esperanza de cara a la Pascua.

Mons. VINCENZO PERONI
Custodia de Tierra Santa
"La Pascua es siempre y necesariamente esperanza. Si no es esperanza, no es Pascua."

La de 2021 será la segunda de la pandemia. Sin embargo, se vislumbra algún tímido rayo de luz, también por la forma en la que Tierra Santa podrá celebrar la fiesta más importante del año para los cristianos.

Fr. SALVADOR ROSAS FLORES, ofm
Presidente Convento Santo Sepulcro
"A estas alturas ya conocemos las noticias, vemos las vacunaciones, sabemos de enfermos que gracias a Dios se curan, por lo que vemos luz al final del túnel, como se suele decir. Quizá no todo el mundo que lo desee podrá venir a las celebraciones de este año, pero respecto al año pasado, sí, habrá un número mayor. Las medidas de seguridad se mantendrán, hasta que no podamos finalmente cantar victoria contra este virus."

 

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