La Custodia de Tierra Santa celebra una misa por Italia

Es una tradición consolidada que se repite cada año: el 2 de junio, la Custodia de Tierra Santa celebró una misa en la iglesia de San Salvador con motivo del Día de la República Italiana.  La santa misa fue presidida por el Custodio de Tierra Santa, fray Francesco Patton y contó con la participación del nuevo cónsul general de Italia en Jerusalén, Giuseppe Fedele, junto con una pequeña delegación diplomática.  De hecho, todos los años la Custodia de Tierra Santa rinde homenaje, con motivo de sus respectivas fiestas nacionales, a Francia, Bélgica, Italia y España, las cuatro naciones católicas protectoras de las comunidades cristianas en Tierra Santa, por el trabajo realizado en el pasado y el presente.

 “Nos hemos reunido para celebrar la fiesta de Italia en una coyuntura internacional verdaderamente singular, marcada por la pandemia que ha afectado de modo especialmente duro a nuestro país y a nuestros compatriotas – dijo el Custodio de Tierra Santa en la homilía –. Nuestro pensamiento y nuestra oración van a todas las personas que se han comprometido, me atrevería a decir hasta entregar sus vidas, para afrontar esta pandemia”.  Fray Francesco Patton, originario de la ciudad de Trento en el norte de Italia, expresó también su oración por los representantes de las instituciones italianas, “obligados a tomar decisiones difíciles en los últimos meses y llamados en los meses venideros a tomar decisiones aún más difíciles para volver a levantar un país puesto a prueba desde el punto de vista material y espiritual”.

Después, el Custodio comentó las lecturas del día y añadió: “Inspirados por las sugerencias del apóstol Pedro, pedimos para nuestra patria, para Europa y para el mundo entero una generación de políticos que sepan situar las acciones del presente en un horizonte de futuro más amplio, para motivar a nuestro pueblo hacia el bien, junto con los demás pueblos de Europa y del mundo”.  Respecto al célebre pasaje del Evangelio “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Marcos 12,17), fray Francesco Patton afirmó: “Se trata de distinguir entre dos ámbitos: el laico y secular, y el más religioso y espiritual (…).   El Estado no puede ser entendido como algo absoluto, sino como una realidad al servicio de la persona, que debe promover la dignidad de la persona”.

El cónsul general, Giuseppe Fedele, comentó: “En una situación en la que no hemos podido ni querido organizar eventos sociales como consulado, esta ocasión tan íntima, pero tan fuertemente simbólica, ha sido la manera de reunirnos al menos los miembros del consulado con unos cuantos compatriotas para celebrar juntos nuestra fiesta nacional, que este año tiene un significado muy especial. Le agradecemos mucho a la Custodia de Tierra Santa que haya querido renovar esta tradición”.
El cónsul general de Italia en Jerusalén llegó a finales de marzo de Pekín y ocupará el cargo durante tres años y medio. “He vivido personalmente la experiencia de la pandemia desde el comienzo y por eso sé muy bien cuánto ha afectado a todos los países del mundo, explicó. Solo todos juntos podemos superar esta fase, instaurando un método de colaboración que también nos ha recordado el Custodio en sus palabras, y que puede servir para muchos otros aspectos de la vida social, civil y humana en una zona tan compleja como esta”.

 


Beatrice Guarrera