En oración sobre la piedra de la Agonía para dar fuerza y esperanza al mundo entero

La meta de la segunda peregrinación cuaresmal de los franciscanos a los santuarios de la Pasión de Jesús en Jerusalén fue la Basílica de Getsemaní. En el Monte de los Olivos, los lugares vinculados a la Agonía de Jesús son venerados desde la antigüedad.

El Huerto de los Olivos conserva, según la tradición, olivos seculares que asistieron a la Agonía de Jesús. Este jardín acoge ocho plantas de olivo, de las más antiguas del mundo.

Los árboles, objeto de recientes investigaciones que han confirmado una longevidad de más de ocho siglos, estaban aquí cuando fue construida la iglesia cruzada, y son hijos de una única planta madre, todavía más antigua, tal vez realmente testigo de la oración de Jesús en el huerto.

Junto al huerto está la Basílica de la Agonía, llamada también Basílica de las Naciones, o Basílica de Getsemaní: el santuario que custodia la piedra en la que se recuerda la Agonía de Jesús.

Fr. DIEGO DALLA GASSA, ofm
Eremitorio de Getsemaní
"Esta iglesia tiene unos 100 años: Fue inaugurada en 1924 por el arquitecto Barluzzi, quien la ideó. Barluzzi quiso representar de manera genial la historia y también la teología. De hecho, cuando entramos tenemos la impresión de entrar en una iglesia vacía. Pero Barluzzi quiso representar la noche. Y según la tradición rabínica hay cuatro noches que resumen la historia de la salvación, en las que Dios actúa: La noche de la creación, la noche de Abraham, la noche del Éxodo —que sería la Pascua— y la noche del Mesías, que se entrega por nosotros. Aquí Jesús cumplió esta hora, este pasaje: la Salvación."

Getsemaní es uno de los santuarios más visitados de Jerusalén.

Fr. BENITO JOSÉ CHOQUE, ofm
Guardián Basílica de Getsemaní
"Hoy, según las reservas que teníamos, había 50 grupos y desgraciadamente no ha venido ninguno porque no se puede. Es una situación muy triste. Celebramos la Agonía del Señor y en esta Eucaristía recordamos a todos los peregrinos, todas las personas que están sufriendo a causa del coronavirus. Espiritualmente estamos todos unidos: El mundo entero acoge este lugar santo, la Roca de la Agonía."

Respetando las nuevas normas impuestas por el gobierno israelí, los frailes han puesto los sufrimientos y aprensiones de todo el mundo ante la piedra de la Agonía en la celebración eucarística presidida por Fr. Stéphane Milovitch, en la cual han podido participar solo los celebrantes.

Fr. ELIAZAR ARTEAGA CHAVERO, ofm
Custodia Tierra Santa
"Rezamos junto a toda la Iglesia sobre esta piedra donde Jesús rezó para encontrar la fuerza y la esperanza ante esta situación que vivimos… Que nos ayude a rezar más profundamente al Padre para pedirle que aleje de nosotros este cáliz, que estamos bebiendo ahora con esta situación. Que el Señor nos ayude y nos mande a su ángel para consolarnos en la situación que tenemos ante nosotros."

Fr. DIEGO DALLA GASSA, ofm
Eremitorio de Getsemaní
"Este es un lugar de paso, de salvación. Podríamos decir —y que esto llegue a todas las personas que nos escuchan— que aquí Jesús, su sí, es cada vez más fuerte, más denso. Y dice su sí una vez para siempre, a cada persona, a cada persona que lucha, que está en agonía, en soledad, en el vacío, en el abandono. Él dice “sí, yo estoy contigo”. Nunca como hoy se siente este anuncio, su cercanía."

 

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