En los lugares de la Pasión de Jesús: la peregrinación al Dominus Flevit

Vivir el tiempo de Cuaresma en Tierra Santa significa tener la posibilidad de recordar la Pasión de Jesús precisamente en los lugares de los episodios evangélicos. Así, cada año los franciscanos de Tierra Santa celebran, en nombre de toda la Iglesia, una misa en los lugares donde sucedieron los momentos de la Pasión de Jesús, tradición que se remonta a los primeros siglos de la era cristiana. La primera etapa de las peregrinaciones de esta Cuaresma fue el 3 de marzo en el Dominus Flevit, en el Monte de los Olivos en Jerusalén.

Según la tradición, el santuario se encuentra en el lugar donde Jesús, durante su entrada triunfal en Jerusalén, miró a Jerusalén desde lo alto, lloró y predijo su ruina: «¡Sireconocieras tú también en este día lo que conduce a la paz![...] Porque no reconociste el tiempo de tu visita» (Lc 19, 41-44).

La misa fue presidida por fray Eliazar Arteaga Chavero, y contó con la participación de otros frailes franciscanos y de algunas religiosas, así como del superior del convento del DominusFlevit, fray Sebastiano Eclimes.

La homilía corrió a cargo del padre Lukasz Popko, religioso de la orden de los dominicos y profesor en la École biblique et archéologique française de Jerusalén, elegido como predicador para todas las peregrinaciones cuaresmales a los Lugares de la Pasión de Tierra Santa. El padre Lukasz Popko, partiendo del llanto de Jesús que también da nombre al santuario (de hecho, “Dominus Flevit” quiere decir “el Señor lloró” en latín), se centró en el significado de este acto: “Dios nos invita a participar en este llanto que, como todaemociónque se exterioriza, tiene la misión de cambiar algo: cambiar nuestra vida y hacernos elegir otro rumbo”. Según el predicador, el llanto de Jesús es la puerta para entender la cruz de Jesús, que fue un mensaje de amor para la humanidad porque quien llora, ama, y cuando se comprende la razón del llanto se comprende también que es allí donde está el corazón. “Hoy, Jesús llora sobre nosotros, afirmó: nosotros somos esta ciudad, pero la buena noticia para nosotros es la de su amor”.

El primer recuerdo de un santuario en el sitio donde Jesús lloró se remonta al siglo XIII, principios del XIV.  Los musulmanes lo transformaron en una mezquita en honor a Jesús triunfante y solo en 1891 la Custodia volvió a adquirir un terreno cercano a las ruinas de esta mezquita. Allí, en 1956 se inauguró el actual santuario del DominusFlevit, construido por el arquitecto italiano Antonio Barluzzi sobre los restos de un monasterio de época bizantina (siglos VII-VIII). El tejado de la iglesia tiene la forma de una lágrima, precisamente para recordar el llanto de Jesús.

Beatrice Guarrera

 

“Peregrinaciones al corazón de los santuarios de Tierra Santa”

El primer episodio de la serie del Christian Media Center tiene lugar en el Santuario del Dominus Flevit