El Instituto Magnificat: un centro de excelencia musical


Cada año,KolHaMusica, la estación radiofónica nacional del estado de Israel que sintonizan todos los expertos y apasionados de la música clásica del país, organiza un concurso para identificar los jóvenes talentos que serán los futuros protagonistas de la escena musical.

Dirigido por el legendario profesor Alexander Tamir, de la Academia de Jerusalén, el concurso llamado “Destinados al futuro” cuenta con la participación de estudiantes procedentes de los conservatorios más importantes y conocidos de Israel.
Creado con el apoyo del Ministerio de Cultura y del Ayuntamiento de Jerusalén, “Destinados al futuro” es una de las competiciones nacionales más relevantes.

La edición de este año fue ganada por Mohamed Al-Sheikh, estudiante de piano del Magnificat.
Mohamed ingresó en el Magnificat en 2003 y comenzó sus estudios bajo la dirección de la profesora Emma Spitkovsky, demostrando enseguida un talento excepcional. A pesar de su corta edad, ha ganado numerosos premios tanto en Israel como en otros países (México, Estonia, Polonia) y ha participado en clases magistrales impartidas por figuras destacadas de la música clásica contemporánea como Daniel Baremboin, Murray Perahia y Tatiana Zelikman.

La ceremonia de entrega de premios del concurso “Destinados al futuro” tuvo lugar el miércoles 19 de diciembre en el teatro Sherover de Jerusalén. Para la ocasión, Mohamed interpretó el concierto nº 3 para piano de Beethoven, acompañado por la Orquesta Sinfónica de Jerusalén dirigida por el maestro Yaron Gottfried. Su interpretación convenció al público y fue recibida con aplausos y demostraciones de admiración.

Junto a los restantes ganadores del concurso – Amir Ron (segundo premio) y Dani Devornik (tercer premio) – Mohamed tendrá el honor de tocar con la orquesta en la próxima temporada de conciertos y participará en conciertos que serán trasmitidos en directo por KolHaMusica.

El Instituto Magnificat de Jerusalén es una escuela de música fundada por fray Armando Pierucci en el corazón de la ciudad vieja de Jerusalén en 1995. Única en su género, promueve el estudio de la música ofreciendo preparación profesional pero, sobre todo, es un lugar de diálogo y de educación para la convivencia pacífica en el que niños y jóvenes musulmanes, cristianos y judíos estudian juntos, unidos por la pasión por la música.  La escuela en este momento tiene más de 200 jóvenes alumnos y alrededor de 18 profesores, con un éxito cada vez mayor.  En el Magnificat se enseña piano, violín, viola, violonchelo, órgano, canto, guitarra, composición, flauta, percusión, música coral, solfeo e historia de la música. 
Este primer puesto de Mohamed representa un hito importante para el Magnificat: su victoria confirma que la escuela de música de la Custodia de Tierra Santa, fundada hace tan solo veinticinco años, es un centro de excelencia capaz de formar músicos con nivel para competir en la escena internacional.