Cena de gala en el convento de Washington D.C.

Más de doscientos cincuenta amigos y benefactores de HolyLandFranciscans y del convento franciscano de Tierra Santa en Washington D.C. asistieron a la misa presidida por fray Francesco Patton, Custodio de Tierra Santa, y a la cena de gala anual.

En la homilía, el padre Custodio profundizó en lashistorias de las dos viudas de la liturgia del día: la viuda de Sarepta de Sidón que compartió lo poco que tenía con el profeta Elías, y la viuda del templo que ofreció las pocas monedas que tenía, como observó Jesús. “¿Por qué”, preguntó el Custodio, “estas dos pobres viudas dieron tanto en relación con lo que poseían? Hicieron algo así porque tenían fe en Dios, porque querían manifestar su amor por Dios, y porque la fe y el amor les dieron la seguridad de que Dios cuidaría de ellas, a pesar de todo”. Siguió diciendo que “cuando uno da de forma libre y auténtica, manifiesta su voluntad de entregarse, igual que hizoJesucristo en la cruz”. Fray Francesco continuó citando como ejemplo el testimonio de dos frailes que sirven actualmente en Siria, fray HannaJallouf y fray LuaiBsharat, que viven en pueblos situados en una zona peligrosa.

El padre Custodio concluyó preguntando a la asamblea: “Más allá de lo que poseemos y del dinero que podemos ofrecer y compartir con los demás, ¿somos capaces de entregarnos? ¿Somos capaces de ofrecer nuestra vida en la situación concreta en que vivimos y en la vocación a la que Dios nos ha llamado? ¿Somos capaces de hacerlo libremente y por amor? Que nuestro Señor Jesucristo nos conceda tal gracia, Él que ha hecho de su vida un don de amor perfecto.”

También este año, al final de la cena de gala, el padre Custodio entregó la medalla Grato Animo, un reconocimiento de la Custodia a alguien que ha demostrado el compromiso por mejorar la vida de los cristianos y de todos los pueblos de Tierra Santa y que ayuda a la misión de la Custodia franciscana de Tierra Santa. La ganadora del premio Grato Animo de este año fue la doctora Margaret B. Melady, PhD, presidente de la Asociación federal de la Orden de Malta, una de las 47 federaciones nacionales de la Orden Soberana de Malta, que se encarga de dar testimonio de fe y servir a los pobres y enfermos mediante la asistencia humanitaria en más de 120 países. La Orden de Malta fue fundada hace más de 900 años en Tierra Santa y todavía desarrolla importantes misiones allí.

En su discursoa los invitados a la cena, el Custodio dijo: “Quiero expresar mi gratitud hacia cada uno de vosotros, por el amor que demostráis por Tierra Santa y por la ayuda que nos habéis prestado durante muchos años y seguís prestándonos, a través de la comisaría franciscana de Tierra Santa aquí en Washington D.C.” Al hablar de los dos aniversarios que los frailes de Tierra Santa están celebrando – los ochocientos años de la llegada de los primeros frailes y de San Francisco de Asís a Tierra Santa y el encuentro entre San Francisco y el sultán, un encuentro de paz y una imagen permanente de diálogo entre personas y creyentes de diferentes culturas y religiones – el Custodio repasó el trabajo de la Custodia, una hermandad internacional de aproximadamente 300 franciscanos procedentes de 45 países distintos. “Intentamos vivir la vida franciscana, que es ante todo una vida evangélica de oración y de fraternidad al servicio de la Iglesia y de las personas”. Llamó la atención sobre varios aspectos de la misión de los frailes: desde la custodia de los Santos Lugares al servicio pastoral a las “piedras vivas”, los cristianos de Oriente Medio, pasando por el desarrollo del Museo Terra Sancta y la atención al MagnificatInstitute, la escuela de música abierta a jóvenes de todas las religiones, y a las numerosas escuelas de Tierra Santa.

Los asistentes pudieron disfrutar, tanto en la misa como en la cena,del canto de fray AlessandroBrustenghi, fraile franciscano de la provincia de Asís, conocido por el público americano por su concierto como solista grabado en la basílica de San Francisco de Asís y trasmitido por la televisión pública en Estados Unidos. Fray Alessandro estuvo acompañado por Vivian Choi, originaria de Seúl, en Corea, que creció en Australia y actualmente reside en Nueva York. Desde su debut en la Opera House de Sídney a los 12 años, ha realizado una larga gira como solista y músico de cámara por todo el mundo, obteniendo numerosos premios.

Desde Jerusalén llegaron también fray John-Luke Gregory, miembro del consejo administrativo de la Custodia, y el padre RamziSidawi, ecónomo custodial. Los dos franciscanos acompañaron al Custodio en su visita a los frailes del convento, un momento especial para pulsar la vida de la fraternidad y hablar con cada hermano de su vida y su ministerio.

Los invitados fueron recibidos por el padre franciscano Larry Dunham, guardián y comisario de Tierra Santa en el convento de Washington, que entregó el “SeraphicAward”, reconocimiento por un servicio especial a la misión del convento, recibido por Robert y Jean Comstock, y William J. y Mary Nöel.


Fr. Greg Friedman