Carta de Nicosia: “Rayos de esperanza” en la tormenta del Covid-19

The Franciscan Friars of Nicosia next to the new bust of St John Paul II, which was revealed and blessed on 16th October 2020
The Franciscan Friars of Nicosia next to the new bust of St John Paul II, which was revealed and blessed on 16th October 2020

Cuando programamos los Ejercicios Espirituales, del 2 al 6 de marzo de 2020, en Chipre no imaginábamos que este sería el último momento de normalidad en la vida comunitaria y pastoral (ver: Chipre, una Iglesia al servicio de la comunidad). Chipre estableció las primeras restricciones contra el riesgo de contagio de Covid-19 el 12 de marzo y luego, el 24 de marzo, declaró el confinamiento total del país.  Esta noticia no es solo un dato informativo, sino que sirve como trasfondo a la historia que quiero contaros y que puede describirse como una historia de “rayos de esperanza” en la tormenta del Covid-19. Estos “rayos luminosos” son principalmente tres y tienen rostro y nombre: Jesús misericordioso, San Bernabé y San Juan Paulo II.

A finales de 2019 nuestro capítulo conventual tomó la decisión de continuar las obras de restauración iniciadas hace tres años en nuestra iglesia de Santa Cruz en Nicosia. Las tres restauradoras polacas de la ciudad de Cracovia que ya habían trabajado con nosotros los años anteriores, llegaron a Nicosia el 8 de marzo y comenzaron la restauración de las estatuas de San Pedro y Andrés, junto con el altar lateral de madera artísticamente elaborado.  El lugar vacío en el nicho central, donde durante los últimos años se veneraba una reproducción del cuadro de Jesús Misericordioso, se destinó a la nueva estatua de San Bernabé, encargada y tallada en madera en Polonia. Estaba previsto bendecir la imagen el 11 de junio en la fiesta de San Bernabé, patrón principal de Chipre. Sin embargo, las restricciones de la pandemia nos impidieron celebrar la bendición en esa fecha. Finalmente, la estatua del escultor polaco Wojciech Pondel fue bendecida el domingo 27 de septiembre.  Una oración especial a San Bernabé por nuestra parroquia y por Chipre dio comienzo a la devoción al santo patrón de la isla que ahora tiene su estatua en nuestra iglesia.

Las mismas restauradoras renovaron también el altar lateral de la Inmaculada. Una vez concluidas las obras, esta escultura ha sido recolocada en otro altar junto a las figuras de Santa Lucía y Santa Teresa del Niño Jesús.  En el lugar de la imagen de la Inmaculada se colocó un nuevo lienzo con la imagen de Jesús Misericordioso, pintada especialmente para este altar por Justyna Mańkowska, una pintora de Varsovia. La bendición del cuadro se hizo a puerta cerrada, en una celebración trasmitida online, el 26 de abril, segundo domingo de Pascua, también llamado el Domingo de la Divina Misericordia. Muchos feligreses y visitantes, preocupados y temerosos del contagio, y obsesionados por las normas restrictivas, se acercan ahora al cuadro, encienden una vela y rezan con fe: “Jesús, en Ti confío”.

El tercer “rayo de esperanza” está representado por el busto de San Juan Pablo II que fue descubierto y bendecido el 16 de octubre, fecha del 42 aniversario de la elección de Karol Wojtyla para la cátedra de San Pedro.  Este proyecto fue propuesto y promovido por la embajada polaca en Nicosia que, junto con la nunciatura apostólica en Chipre y al convento franciscano de la Santa Cruz, quiso conmemorar el centenario del nacimiento de Karol Wojtyla.  El busto en bronce de San Juan Pablo II es obra de Wojciech Pondel.  La obra está instalada sobre una base de piedra con una inscripción conmemorativa en inglés y se encuentra en el jardín del convento, situado en la zona neutral (Buffer Zone) de Nicosia, la capital aún dividida.  El lema: “Construid puentes, no muros”, expresa un claro mensaje de esperanza para Chipre y para Oriente Medio.

En la misma ceremonia se descubrió la placa conmemorativa de la visita a Chipre del papa emérito Benedicto XVI (del 4 al 6 de junio de 2010). Este año se celebra el décimo aniversario de esta peregrinación histórica del sucesor de Pedro a la isla de San Bernabé.  Bajo el medallón de bronce, que representa la imagen del papa Benedicto XVI, y la medalla conmemorativa de su peregrinación a Chipre, hay una inscripción grabada en mármol que evoca la histórica visita y la santa misa celebrada por el mismo papa Benedicto XVI en la iglesia de Santa Cruz de Nicosia.  El texto de la placa recoge una cita del papa que supone un llamamiento a los católicos de Chipre, vigente aún hoy,. “Esforzaos por construir un futuro mejor para la Iglesia y para vuestro país”. Con esa invitación en mente, creo que podemos considerar esta “placa conmemorativa” otro pequeño “rayo de esperanza” en el horizonte del año 2020 castigado por la tormenta del Covid-19.


 

Fr. Jerzy Kraj OFM
Guardián de la iglesia de Santa Cruz
Nicosia, Chipre