Visita de la Presidente de la República croata Grabar-Kitarović

El domingo 28 de julio de 2019, la presidente de la República de Croacia, Kolinda Grabar-Kitarović, visitó el Santo Sepulcro y a los frailes menores franciscanos, en el transcurso de su viaje a Israel.

Acompañada de una nutrida delegación, la Presidente croata comenzó su visita con la entrada oficial desde la Puerta de Jaffa, una de las puertas de acceso a la ciudad vieja de Jerusalén.  Desde allí se dirigió hasta el Santo Sepulcro, guiada por las explicaciones de fray Siniša Srebrenović, discreto de Tierra Santa croata, asignado a la sacristía del Santo Sepulcro.

Dentro del lugar más santo para la cristiandad, tras la bienvenida destinada a los jefes de estado en presencia de los representantes de los religiosos latinos, greco-ortodoxos y armenios, la Presidente se detuvo en primer lugar ante la Piedra de la Unión, donde fue colocado el cuerpo de Jesús después de la crucifixión para ungirlo con los oleos sagrados.  La visita continuó hacia la Anástasis, lugar de la Resurrección, para después dirigirse al Catholicon y finalizar con una oración en el Calvario.
Antes de salir, la delegación tuvo el privilegio de trasladarse a la entrada de la zona greco-ortodoxa para observar la colina del Calvario desde un punto de vista inusual.

Inmediatamente después, los franciscanos de la Custodia de Tierra Santa recibieron a la Presidente en el convento de San Salvador de Jerusalén.  Tras los primeros saludos, tomó la palabra el Custodio de Tierra Santa, fray Francesco Patton.  El padre Patton destacó la felicidad de los frailes menores con motivo de la visita y expresó la alegría por los vínculos que unen Croacia con la Custodia que, subrayó, continuará teniendo una constante presencia en las oraciones de los franciscanos de Tierra Santa.

La presidente Grabar-Kitarović, en su discurso, afirmó ser portadora del sentimiento nacional de orgullo por los numerosos frailes croatas que, desde finales del siglo XIV, han servido y sirven a la Custodia y a la Tierra Santa, tanto mediante la acogida y la atención a los peregrinos, como protegiendo los Santos Lugares con los que cooperan.
Por tal motivo, en agradecimiento a los frailes por haber conservado la lengua, la cultura y la identidad croatas, la Presidente otorgó a los franciscanos un título honorífico en nombre de la república a la que representa.