Navidad ortodoxa en Tierra Santa

Siguiendo la tradición, después de la Navidad cristiana ortodoxa, el Custodio fray Francesco Patton junto con una delegación de frailes franciscanos, devuelve las felicitaciones a las comunidades ortodoxas. Así concluye el tiempo litúrgico de Navidad para las iglesias de Tierra Santa.

La Navidad ortodoxa tradicionalmente tiene otra fecha, ya que la Iglesia ortodoxa no sigue el calendario gregoriano sino que continúa utilizando el calendario juliano.  Para entenderlo, es necesario saber que fue el papa Gregorio XIII en 1582 quien decidió modificar el calendario que se usaba anteriormente, introducido por Julio César.  Precisamente debido al nuevo calendario, en 1582 se perdieron los días que van del 5 al 14 de octubre, con el resultado de tener una Navidad “anticipada” 13 días para los que siguen el calendario gregoriano.

Los primeros en recibir la visita de la delegación franciscana fueron los greco-ortodoxos. Recibidos por Teófilo III, el patriarca de la Iglesia ortodoxa, tras el intercambio de buenos deseos se pasó a los discursos de saludo.  En su discurso, el Custodio recordó con gratitud a Jesús que vino para salvarnos, que dio la vida por nosotros, dando gracias a la comunidad por la relación fraterna y el camino recorrido. “La Navidad es un gran misterio, no solo teológico” respondió Teófilo III.  “Para nosotros es esencial recordar que todo sucedió en esta tierra y nuestra unidad anima también a la comunidad local a estar unida”.

Durante la visita a la comunidad copta, fray Francesco Patton expresó el profundo deseo de fraternidad y salvación que esta Navidad nos ha recordado una vez más. “Belén, recuerda el papa Francisco, es el punto de inflexión que cambia la historia” señaló fray Patton, “no podemos olvidarlo”. El obispo anba Antonio agradeció las felicitaciones, y dio las gracias al Señor para que el hombre no olvide nunca su dignidad de hijo de Dios creador, que envía a su hijo a reparar los errores humanos.

A continuación, la delegación franciscana se trasladó hasta la comunidad siria.  El Custodio recordó con afecto a los fieles de Siria e Irak que están sufriendo, sin olvidar a aquellos que han tenido que huir de su país debido a la situación política.  El administrador apostólico IssaGarbuz agradeció este recuerdo, y continuó la oración diciendo “que el Señor Jesús les ayude y les asista con Su Amor”.

La última delegación visitada fue la etíope. “Celebremos juntos el misterio del nacimiento de Jesús, que nos hace sentir como hermanos amados y salvados por el mismo Padre” dijo el Custodio, terminando su discurso con una referencia a la alegría, la paz y la comunión fraterna entre las distintas comunidades residentes en suelo jerosolimitano.  “Gracias por venir” respondió el obispo Aba Embakob. “Todos necesitamos paz y unidad, Jesús viene para eso.  Los que le recordamos estamos reconciliados y unidos en Él”.

Otra peculiaridad que caracteriza la Navidad de Jerusalén es la fecha de la Navidad armenia, que cae el 19 de enero, a pesar de seguir el calendario juliano. Después de su festividad, loskawas de la Custodia, abriendo las filas de la delegación franciscana, hicieron sonar de nuevo sus bastones por las calles de Jerusalén.  Les recibió el arzobispo NourhanManougian, patriarca armenio, que se refirió en primer lugar a los nuevos mosaicos descubiertos en la basílica de la Natividad de Belén, hablando de la teología del arte. “Ha sido un privilegio” expresó monseñor Manougian, “celebrar en la iglesia de la Natividad rodeados de la belleza de los mosaicos”.  El pensamiento de la comunidad se dirigió al enorme patrimonio artístico destrozado en estados como Líbano, Yemen, Irak y Jordania, así como a la población de estos países.  “Recemos para que la Navidad nos de la fuerza para afrontar los desafíos que el año nuevo nos plantee”, concluyó.

Giovanni Malaspina