La fiesta de San Esteban en la École Biblique de Jerusalén

El 26 de diciembre, día de la fiesta de san Esteban Protomártir, los frailes dominicos de Jerusalén han celebrado la fiesta del patrono de su iglesia. En esta ocasión la misa se ha celebrado en presencia del Cónsul General de Francia, señor Alain Rémy.

Este año la celebración tenía un significado añadido. Presidida por el Patriarca, Mons. Michel Sabbah, y con la participación de asamblea numerosa y en recogimiento, a la misa ha seguido la bendición de la nueva estatua de San Esteban, recolocada en el medio del vestíbulo. Sí, recolocada, a pesar de que la mayor parte de la gente presente no la había visto nunca allí. En 1948, durante la guerra árabe-israelí, un obús de mortero había decapitado la estatua del santo que, revestida de la dalmática (el típico hábito litúrgico de los diáconos), estaba allí entronizada desde 1901. En 1952 los dominicos la habían retirado. Desde entonces, la columna, que primero había servido como pie a la estatua, se erguía desnuda hacia el cielo.

La nueva estatua de San Esteban, bendecida al término de la celebración eucarística, es el fruto de un sueño realizado gracias a la contribución de generosos benefactores. Se ha esculpido aquí, en Tierra Santa, por un fraile de los monjes de Belén, de la Asunción de la Virgen y de San Bruno.

Terminada la bendición, los Frailes Predicadores de la École Biblique de Jerusalén han ofrecido a todos un grato refresco.

MAB