La cuasiparroquia de Beit Hanina de fiesta

El 1 de mayo de 2019 tuvo lugar en Jerusalén una celebración especial: la cuasiparroquia de Beit Hanina, barrio de Jerusalén habitado por muchos cristianos, recibió al Custodio de Tierra Santa y miembros del Discretorio.

 

El administrador apostólico del Patriarcado Latino de Jerusalén, monseñor Pierbattista Pizzaballa, para asegurar a los fieles locales en continuo crecimiento una adecuada y constante asistencia espiritual, ha erigido recientemente la cuasiparroquia de Beit Hanina. De este modo, la cuasiparroquia continúa estando vinculada a la de San Salvador, situada en la ciudad vieja de Jerusalén, pero ya no depende completamente de ella.

 

“Hoy es un día importante para nosotros” dijo el Custodio fray Francesco Patton presentando la celebración eucarística, “porque la iglesia de Beit Hanina ha sido declarada cuasiparroquia, pero también por otros dos motivos: el comienzo del mes mariano y la solemnidad de Santiago el Menor, patrono de esta iglesia y obispo de Jerusalén, que expresó su amor y su fidelidad a Jesús en esta Tierra hasta la muerte”.

 

Fray Bernardo Lawand, párroco de la cuasiparroquia de Beit-Hanina desde hace tres meses, comentó: “lo que me gusta de esta zona es que está viva: la comunidad de fieles muestra una fuerte pertenencia tanto a la iglesia como al centro parroquial”. Como señaló el párroco, son unas 500 familias las que forman parte de la cuasiparroquia y hay varios grupos en los que participan los parroquianos: de la catequesis al grupo de jóvenes y universitarios, el grupo de trabajadores, de pensionistas, la Legio Mariae, la coral y muchas otras actividades. “Es una parroquia muy viva, espero que siga así siempre”.

 

La atención de la Custodia a la comunidad de cristianos locales es continua y se expresa en el cuidado a unos 400 núcleos familiares de la ciudad vieja y más de 130 en el resto de la ciudad de Jerusalén. Este cuidado se traduce en el acompañamiento y la ayuda a las familias ya sea proporcionándoles un alojamiento adecuado y colaborando en las obras de restauración, o bien ofreciendo oportunidades formativas y de trabajo a los jóvenes, para que no se sientan excluidos y no se vean obligados a emigrar.

 

Giovanni Malaspina