Knowing the other: the experience of the Iftar with the Muslims

La iglesia dedicada a Lázaro, situada en la Betania palestina, sirvió el martes 28 de mayo como telón de fondo para la cena (iftar) que sigue a la puesta de sol durante el mes islámico del Ramadán, organizada por las asociaciones Mosaic Centre y ATS, que colaboran con la Custodia de Tierra Santa.

Betania, al-Azariya en árabe, es un lugar importante por diferentes motivos, pero sobre todo por la presencia de la tumba de Lázaro.  Encontramos testimonios sobre este lugar ya en el diario del peregrino de Burdeos, del 333 d.C., que menciona la cripta en la que fue depositado Lázaro, después resucitado, y en los escritos de la peregrina Egeria, que habla de las celebraciones litúrgicas dentro del Lazarium.  Hoy Betania es una ciudad rica en pequeñas actividades comerciales, centrada sobre todo en los recursos turísticos gracias a los proyectos de ATS y del Mosaic Centre, apoyados por la Agencia Italiana para la Cooperación

“Estamos muy contentos de tener la oportunidad de reunirnos en esta fiesta” declaró el Dr. Musa Khatib, teniente de alcalde de la ciudad, antes de comenzar la cena.  “Es la segunda vez que nos reunimos para este evento y esperamos hacerlo cada año porque es un símbolo de unidad entre los musulmanes y los cristianos”.  Junto a los frailes franciscanos de la Custodia, fueron muchos los que se unieron a esta iniciativa en representación de las diferentes realidades locales: representantes de la asociación gubernamental palestina y de otras asociaciones del lugar, directores de colegios y los jeques de las mezquitas.

Siguiendo la tradición, se esperó al canto del muecín desde la mezquita situada justo frente a la iglesia de Lázaro para recitar la oración del atardecer, la salat al-Maghrib, que precede al inicio de la comida.  Inmediatamente después de la comida el Custodio de Tierra Santa tomó la palabra para recordar los orígenes del lugar y la importancia bíblica que representa para los cristianos.  “Betania es la casa de la amistad” dijo fray Patton, “como casa de la familia de Lázaro, Marta y María, lugar en el que recibieron a Jesús y donde él siempre encontró amistad, sentido de familia y acogida: por eso es importante esta iniciativa del iftar en que nosotros, juntos, cristianos y musulmanes, compartimos la comida.  Es un signo del compromiso de las comunidades para que sea un lugar de hospitalidad, amistad y fraternidad”.  El Custodio concluyó mencionando las actividades realizadas por las asociaciones, sobre todo a favor de las mujeres y niños de Betania, iniciativas que crean intercambio y permiten a los habitantes locales conocer una parte de la historia que también les pertenece.

“Desde que ATS y Mosaic Centre empezamos a trabajar en Betania, comprendimos que hace falta centrarse ante todo en la comunidad”, afirmó Osama Hamdam, representante de ATS y del Mosaic Centre.  “Celebrar el iftar dentro de la iglesia es una buena ocasión para crear puentes, reunir a la gente y conocerse mejor. Es el miedo al otro lo que causa los problemas, cuando tienes experiencia directa con las personas, superas todos los problemas y entiendes que todos somos iguales, cada uno con su religión pero todos con un mismo Dios”.  También Cristina Natoli, responsable de la oficina en Jerusalén de la Agencia Italiana para la Cooperación y el Desarrollo, se mostró orgullosa de financiar a esta asociación, con objeto de de construir puentes y no muros: “este tipo de iniciativas sirven para recuperar los lugares, pero también para apoyar a la comunidad que vive a su alrededor, creando oportunidades de empleo y de obtención de ingresos que fortalecen los vínculos entre la realidad cristiana y musulmana”.

 

Giovanni Malaspina