Inauguración del nuevo Año académico: entre el conocimiento, la sabiduría y la oración | Custodia Terrae Sanctae

Inauguración del nuevo Año académico: entre el conocimiento, la sabiduría y la oración

2012/10/06

Jerusalén, 5 de octubre de 2012

«Me agrada que enseñes sagrada teología a los hermanos, con tal que, en el estudio de la misma, no apagues el espíritu de oración y devoción, como se contiene en la Regla» (San Francisco, Carta a san Antonio).

Misa de inauguración del nuevo Año Académico 2012-2013 en la iglesia parroquial de San Salvador.

Los profesores del Studium Biblicum Franciscanum, del Studium Theologicum Jerosolymitanum y del Studium Theologicum Salesianum, seminaristas de distintas nacionalidades, religiosos y religiosas, laicos y colaboradores han asistido a la celebración.
La misa, presidida por el custodio de Tierra Santa, fray Pierbattista Pizzaballa, ha sido concelebrada por los decanos de las instituciones académicas de Jerusalén.

Con el canto del Veni, creator Spiritus y tras una petición al Espíritu Santo para que conceda luz y fuerza para el camino académico, ha comenzado la celebración.

La homilía del custodio ha subrayado el diálogo entre Dios y Job, recalcando el importante pasaje de la respuesta de Dios. Ha seguido citando a Carl Barth, autor de un famoso comentario sobre el libro de Job, en el que dice que Dios no responde a Job, Dios es la respuesta, de tal forma que en este capítulo Dios se pone ante Job, sin mediaciones. Fray Pierbattista Pizzaballa ha invitado a tomar esta figura, y otras muchas del Antiguo y del Nuevo Testamento, como referencia para la vida de fe. Para no correr el riesgo de «convertir a Dios y nuestra fe en Él en algo funcional, debemos preguntarnos si los programas e iniciativas que se desarrollarán este año serán funcionales o serán fruto de una experiencia que alimente nuestra vida espiritual, algo que queremos dar a conocer y comunicar». El custodio, reconociendo que «la ciencia necesita dividir, fraccionar el objeto para su estudio, para conocerlo mejor en sus dinámicas internas», advierte que «de esta forma se puede caer en el riesgo de presumir poseerlo y perder de vista el conjunto, el sentido de las cosas que se estudian». En el mensaje final y de enhorabuena, dirigido sobre todo a los estudiantes, el custodio ha recordado que la sabiduría es la capacidad de dar un sabor, un sentido a las cosas que se estudian para darles orientación y síntesis; la oración es el instrumento necesario e imprescindible; porque la oración solo será de ayuda para hacer esta síntesis necesaria entre el estudio y la vida de fe, orientando todo a Cristo, primicia de todo.

Antes de la bendición, fray Massimo Pazzini, decano del Studium Biblicum Franciscanum, ha agradecido al custodio su participación y a los religiosos salesianos su presencia y colaboración. Al finalizar la misa, fray Pierbattista Pizzaballa ha deseado a todos un nuevo año rico de conocimiento y sabiduría para aprender a fraccionar, en la propia vida, el Pan de la Palabra. Tras la misa, en el salón de la Curia, todos han podido disfrutar de un momento fraternal.

En Jerusalén, los estudiantes y seminaristas disfrutan una oportunidad única y extraordinaria por el privilegio de poder estudiar y profundizar en el conocimiento de la Palabra de Dios en la Tierra Santa, donde se cumplió la promesa de salvación. Su formación es posible gracias a los profesores, biblistas, teólogos y exégetas que son la riqueza de esta Iglesia madre de Jerusalén.