Con vino o sin vino, fiesta en Caná

El segundo domingo del tiempo ordinario, se sigue celebrando siempre, en Caná de Galilea, la “fiesta parroquial”( en la liturgia del Año C, y aunque se propongan diferentes lecturas evangélicas), y en Kafr Kana se lee el Evangelio de san Juan (2,1-12), y la ciudad celebra las famosas bodas, donde el Señor realizó su primer milagro.

Tradicionalmente el Custodio de Tierra Santa se acerca hasta esta aldea de Galilea, al norte de Nazaret y en el camino de Tiberíades. Es una visita agradable a una aldea que sigue aumentando ¡desde hace 2000 años!. La comunidad cuenta con un centenar de familias y la parroquia la llevan los padres franciscanos. Fue el p. Simone Pietro Herro quien recibió al Padre Custodio, antes de los discursos de bienvenida de los representantes locales de la comunidad. Durante la celebración, el puesto de honor se ha reservado para una pareja de esposos a quienes el p. Simone Pietro ha invitado a renovar la ilusión matrimonial, antes de la bendición especial para ellos, y el regalo de una rosa roja a cada pareja.

Al término de la celebración, la sala parroquial no era lo bastante grande como para alojar a toda la comunidad, felices de estar juntos, y el p. Simone, que junto al p. Gennaro da Robertis llevan la parroquia, no se esperaban tantísima gente. Con el párroco greco-católico, el padre greco-ortodoxo y el representante de la comunidad musulmana, estaban presentes también en la fiesta algunos padres franciscanos de la vecina Nazaret: todos se han unido a la fiesta de la comunidad parroquial. “El vino es signo de alegría”, ha recordado el padre Simona Pietro… y aunque esta vez ha faltado un poco, ¡había de todas formas tanta alegría!