Un experto en catequética en Jerusalén para dar formación a los párrocos de la Custodia

Del 8 al 11 de enero ha tenido lugar un curso centrado en la planificación pastoral, que ha involucrado a los párrocos de la Custodia de Tierra Santa. Para hacerse cargo de la formación, de la que siempre se ha ocupado la Custodia, se ha contado con un invitado de excepción desde Italia. Se trata de fray Matteo Giuliani, un fraile franciscano experto en catequesis, pedagogía y enseñanza de la religión en las escuelas italianas. «Me llamaron para este curso de formación y es la primera vez que vengo a Tierra Santa, después de una peregrinación que hice hace más de treinta años», explica el padre Matteo, oriundo de Trento en el norte de Italia. En cuatro jornadas llenas de eventos se reflexionó sobre la situación de las parroquias, los proyectos para la iniciación cristiana, las metodologías de trabajo en el área catequética y formativa, y sobre las elecciones de la pastoral del matrimonio.

«Lo primero que he hecho ha sido enterarme de cuáles son los problemas más urgentes en la vida de estos párrocos, como pastores – ha dicho -. Así ha surgido un mundo variado en lo que respecta a los destinatarios de su acción, porque en los lugares donde realizan su pastoral hay diferentes idiomas y culturas». El trabajo de fray Matteo, por tanto, ha sido reunir las áreas en las que deseaban encontrar ayuda en términos de planificación pastoral. «Significa sentarse a la mesa con otros colaboradores, algo que no siempre se da por sentado, aunque debería ser habitual», sugería el fraile. Compararse es de hecho la mejor solución, según el sacerdote: «cuando se ven desde un punto de vista externo, los problemas se aclaran». El objetivo de los párrocos debe ser conocer mejor a los destinatarios de sus proyectos (niños de 3 a 6 años, jóvenes que empiezan su iniciación cristiana y otros) y ser conscientes de los objetivos para alcanzarlos, teniendo en cuenta pasos factibles.

«Me ha impresionado que estos párrocos forman un grupo que necesita intercambiar opiniones, pareceres y ayuda entre ellos – decía fray Matteo -. He visto que han valorado bien este intercambio». El método de trabajo de dividirse en grupos y escribir algo cada uno, para recibir después los comentarios del formador, ha dado sus frutos: «Han podido apreciar que tomo en serio lo que dicen y profundizo sobre ello, mejorando su base».

Durante los cuatro días de formación los párrocos de la Custodia, procedentes de todas partes de Tierra Santa, han compartido muchas de sus historias. Hay párrocos que trabajan con parejas creyentes jóvenes y que preparan sus materiales aprovechando su contribución, por ejemplo. Fray Matteo Giuliani les ha explicado cuál es la mejor forma de trabajar en la planificación parroquial. «Cuando se hace un proyecto no es necesario clericalizarlo. Se puede esbozar con los colaboradores más estrechos, pero después debe ponerse en común con los laicos destinatarios del proyecto».
Un aspecto sobre el que hay que trabajar es, sin duda, el aumento del voluntariado. «Me ha sorprendido la falta de voluntariado caritativo y formativo, aunque están intentando que exista – afirma fray Matteo -. El párroco es siempre una referencia para todo tipo de necesidades. Sin embargo, despertar el espíritu caritativo y que se ayuden entre ellos es un paso importante».
Dos nuevas ideas fueron recibidas con interés por los párrocos asistentes a la formación: una lectura del texto bíblico en la que se vuelvan a descubrir todos los aspectos de una narración libre y atrayente, y la utilización del arte como canal de comunicación del texto sagrado. «Los párrocos no deben olvidar que la atención a la participación de los destinatarios y el respeto a su nivel es fundamental», concluía fray Matteo.

Beatrice Guarrera